Cuello, hombros y brazos son las áreas del cuerpo que desarrollan daños
Una prueba se hizo con jóvenes universitarios de entre 18 a 21 años
Aunque parece una práctica inocua, teclear y enviar demasiados mensajes de texto por el teléfono celular cada día puede desencadenar molestas lesiones físicas en cuello, hombros y brazos.
Dos estudios preliminares realizados por especialistas de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, y de la Universidad de Temple, EE. UU., hacen esta advertencia.
Según las investigaciones –hechas con estudiantes universitarios– lo que ocurre es que si se abusa de este mecanismo de comunicación las personas tienden a encorvar la posición de su cuerpo y suelen bajar la cabeza para ver la pantalla del celular –donde se despliega el mensaje escrito o recibido–.
Conforme pasan los minutos esta acción añade presión innecesaria a la altura del cuello y fomenta también la tensión en los hombros y los músculos de los brazos de los usuarios.
Los daños son proporcionales a la extensión de las conversaciones por mensajes de texto. En el caso de que se extienda durante horas, la parte superior de la espalda sufre considerablemente.
La situación empeora si las personas que envían mensajes tienen una mala postura porque están ‘recostadas’ en un asiento o acostadas en una cama, coincidieron los expertos suecos y estadounidenses.
El abuso con los mensajes de texto –también llamados SMS– es peculiarmente alto en los jóvenes de entre los 18 y los 21 años, quienes prefieren mandar mensajes a enviar un correo electrónico o hacer una llamada telefónica.
¿Soltar el teléfono? El primer estudio que arrojó estos resultados se hizo en Suecia. Allí la ergonomista Ewa Gustafsson analizó los hábitos de 56 jóvenes adultos que usaban mucho el teléfono celular para enviar mensajes diariamente.
Fue así como ella detectó que un 50% de los estudiados desarrollaron una o más lesiones en el cuello, hombros o manos. Aunque es difícil determinar una causa única, la especialista apuntó que la mala y la alta cantidad de mensajes tecleados eran factores de riesgo importantes.
Además, la experta detectó un riesgo mayor de lesiones entre los jóvenes que usan únicamente uno de sus pulgares al escribir en lugar de utilizar los dos. “Esto produce una sobrecarga en un dedo y en las extremidades”, dijo Gustafsson.
La segunda investigación que detectó este tipo de lesiones es de la epidemióloga y ergonomista Judith Gold, quien utilizó cámaras infrarrojas para estudiar la posición corporal de las personas cuando envían mensajes y también cuando trabajaban en computadoras.
Ella encontró que la postura en que se coloca el cuerpo a la hora de utilizar el pequeño teclado del teléfono celular es muy similar a la postura que se mantiene cuando se escribe en el teclado de una computadora. “No es de extrañar que las lesiones que ya se detectan en los usuarios de computadoras se produzcan también entre las personas que usan mucho los teléfonos para mandar mensajes”, recalcó la experta.
Y agregó que entre estos padecimientos “compartidos” entre usuarios de computadoras y celulares sobresale el llamado síndrome del túnel carpal, del que 14.500 ticos han sido operados en la última década.
También destaca la inflamación de un tendón de la mano o tendinitis.
“A mí no me parece que uno se pueda hacer un daño por ‘mensajearse’. Fijo eso se le ocurrió a una doctora aburrida”, dijo el herediano Gabriel Gómez, universitario de 19 años que reconoce enviar más de 80 mensajes diarios.
“La verdad a mí siempre me duele el cuello pero pensé que era por la computadora o por ver televisión y no por ‘mensajear’ por el celular. Podría ser. Voy a probar sentarme bien a ver qué”, dijo Pamela Vargas, de la Universidad de Costa Rica, de 21 años.
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